Compartiendo y construyendo propuestas

Las Mesas de Incidencia son un espacio para fomentar el debate y el diálogo utilizando metodologías particiapativas, donde se abordarán temas vinculados al emprendimiento y la innovación social para favorecer la empleabilidad juvenil.  En estas mesas se generarán ideas y propuestas que se puedan trasladar a la agenda política. Las Mesas de Incidencia se han desarrollado en cuatro comunidades autónomas: País Vasco, Cataluña, Comunidad de Madrid y Comunidad Valenciana entre los meses de noviembre y diciembre de 2014.

En estas mesas contamos con la participación de representantes de la administración pública, entidades del tercer sector, representantes del sector académico y de los partidos políticos. 

¿Qué temas hemos tratado?

Estas son las temáticas clave que abordamos, enmarcados en las prioridades de la red Creactiva:

  • Implicación/ apoyo de la administración en la innovación social
  • Implicación/ apoyo de la administración en el emprendimiento social 
  • Transversalización de emprendimiento y la innovación en otras áreas: TICs, empleo, etc
  • Cómo atender el desempleo juvenil desde el emprendimiento social y la innovación
  • Entidades sociales ante el reto del emprendimiento y la innovación social 


El objetivo de estas Mesas de Incidencia Política y Social ha sido el de debatir, compartir y proponer ideas sobre cómo debemos plantear el Emprendimiento Social y la Innovación social en un contexto como el actual con el fin de optimizar resultados y efectos hacia la ciudadanía.

 


CONCLUSIONES DE LAS MESAS DE INCIDENCIA POLÍTICA Y SOCIAL

Resultado de estas 4 Mesas de Incidencia, celebradas en Donosti, Barcelona, Madrid y Valencia han sido muchas propuestas con la intención de ser incluidas en la agencia pública y que sin duda representan el sentir general de los agentes sociales.

Aquí compartimos las principales propuestas, un resumen que captura la esencia de las temáticas abordadas y propuestas surgidas que esperamos puedan posicionarse en la Agenda Pública.

 

Innovación social

Simplificar los procedimientos administrativos...

Simplificar los procedimientos administrativos de las instituciones promotoras de la innovación social y aumentar su transparencia y su confianza.

Durante todo el siglo XX el funcionamiento de las empresas y las administraciones se ha regido por la lógica burocrática, en la cual la toma de decisiones recorre un camino jerarquizado y los procedimientos se encuentran dominados por la rutina. Si bien la burocracia ha sido un importante elemento constitutivo de las sociedades industriales, la aceleración de los tiempos que ha traído consigo el surgimiento de la sociedad tecnológica la ha convertido en una dinámica obsoleta. La innovación social, precisamente, entra muy pronto en contradicción con la verticalidad burocrática puesto que, para una implementación eficaz, requiere tanto de flexibilidad como de horizontalidad. Por otro lado, la tendencia hacia la simplificación administrativa también aumenta la participación, ya que democratiza el acceso a los procedimientos establecidos, los sintetiza y también los expone a evaluación. Es así que se hace imprescindible un cambio en este sentido, no solo en las instituciones promotoras de la innovación social, que son paradigmas para el impulso de esta nueva lógica, sino de forma extensiva hacia toda la Administración.

Aumentar el compromiso por parte de la administración pública...

Aumentar el compromiso por parte de la administración pública, incorporando la innovación social en el despliegue de medidas como elemento transversal.

Aunque es cierto que tradicionalmente la innovación social es el resultado de una acción individual o de un grupo más o menos reducido de personas, nada impide que también sea un proceso organizado e incorporado a la realidad de las administraciones. De hecho es en el terreno de las políticas públicas donde las innovaciones sociales alcanzan una escalabilidad mayor. La capacidad de interconexión que tiene la Administración con los diferentes agentes sociales posibilita un espacio indispensable para la innovación social, la cual es básicamente multidimensional. Los nuevos retos demográficos y la emergencia de un panorama social modificado necesitan de procedimientos distintos, con lógicas distintas.

Alinear con las políticas europeas de innovación social...

Alinear con las políticas europeas de innovación social, aprovechando de forma eficaz los recursos comunitarios dedicados.

La innovación social es entendida por la Unión Europea como una herramienta fundamental para conseguir el crecimiento de triple dimensión que se propone la Estrategia Europa 2020: inteligente (a través de inversiones más eficaces en educación, investigación e innovación), sostenible (gracias al impulso decidido a una economía baja en carbono) e inclusivo (que ponga el acento en la creación de empleo y la reducción de la pobreza). Para ello, tiene desplegado, por un lado, el  programa de Empleo e Innovación Social (EaSI), un instrumento de financiación a para promover un alto nivel de calidad y empleo sostenible, garantizando la protección social, la lucha contra la exclusión social y la pobreza y la mejora de las condiciones de trabajo; y por otro, las partidas dedicadas del Fondo Social Europeo. Si bien la sincronización entre los países es uno de los grandes retos históricos de la nueva Europa, es de enorme importancia que España siga el camino de la innovación social diseñado por la UE y que aproveche estos recursos destinados de forma responsable y eficaz.

Otorgar la capacidad efectiva de decisión a la ciudadanía...

Otorgar la capacidad efectiva de decisión a la ciudadanía en cuanto a la evaluación de las políticas públicas de innovación social.

Aunque la medición del impacto social de una iniciativa debe responder a criterios objetivos, es decir, a datos verificados en múltiples instancias, la eficacia de una propuesta no encuentra mejor evaluación final que la respuesta que brinda la población. Es, al fin de cuentas, la democratización en la toma de decisiones, en la elección de las formas y en la valoración de los resultados. Ninguna política tendrá efectos positivos si no toma en cuenta la opinión de las personas implicadas, que son destinatarias y protagonistas del sentido de la innovación social. Por tanto es esencial el desarrollo de mecanismos que depositen la evaluación de las políticas públicas en manos de la población, con procedimientos efectivos tales como encuestas cualitativas o foros de discusión.

Impulsar una educación crítica, cooperativa, democrática e inclusiva...

Impulsar una educación crítica, cooperativa, democrática e inclusiva que busque soluciones a lo que no funciona.

Para modificar las cosas es preciso conocerlas. La divulgación de un espíritu crítico en todas las instancias educativas es esencial para que las personas no solo aprendan el funcionamiento de las cosas, sino para que también aprendan a cuestionarlo. Esta perspectiva, no siempre cultivada, debe desenvolverse en espacios cooperativos, democráticos e inclusivos de aprendizaje, donde se fomente la colaboración y la solidaridad, el espíritu de convergencia y donde prime el interés por la mejora de la realidad social. El cambio de mentalidad, que se construye y se configura desde las aulas, solo es posible en ámbitos plurales y diversos.

Promover la democracia participativa...

Promover la democracia participativa generando órganos de colaboración social con poder de decisión.

Cada vez más la población reclama una participación directa en las decisiones que toman los gobiernos y las administraciones. La democracia representativa ya no parece ser suficiente y su propio sentido, la delegación total de poder, se ha puesto en entredicho a raíz de los incontables casos de corrupción estructural. Actualmente asistimos a una demanda general que se fundamenta en la democratización de los diversos aspectos de la sociedad, ya que las cosas, tal cual las conocemos, no funcionan. La economía, tal cual la conocemos, no funciona. La política, tal cual la conocemos, no funciona. Y muchos elementos de nuestra sociedad, tampoco funcionan. Estas tres dimensiones, que son una y es la realidad que conocemos, han sido cuestionadas a lo largo de los últimos doscientos años, pero no ha sido hasta ahora que la crisis parece estar produciéndose de forma simultánea en todas. Es así que las personas se agrupan, se asocian y reúnen sus fuerzas para rebatir determinadas situaciones. Y para ello es preciso que se promuevan órganos y nodos de colaboración social con poder de decisión.

Estimular la responsabilidad social y medioambiental...

Estimular la responsabilidad social y medioambiental en los criterios de contratación pública.

El compromiso hacia la responsabilidad social por parte de las Administraciones públicas se relaciona con la idea de Responsabilidad Social Corporativa (RSC). Tal como la define la Unión Europea en su Libro Verde del 2001, la RSC es «la integración voluntaria, por parte de las empresas, de las preocupaciones sociales y medioambientales en sus operaciones comerciales y sus relaciones con sus interlocutores». En el caso de las administraciones, los valores de transparencia, independencia e imparcialidad se ven enriquecidos por el compromiso ético, la participación, el diálogo y el respeto por la diversidad y la igualdad de oportunidades. Incorporar la responsabilidad social y medioambiental en los procesos de decisiones públicas, escenario en el que debe trazarse una eficaz cooperación y comunicación entre los sectores interesados (stakeholders), implica la defensa de los derechos sociales, el compromiso por combatir la discriminación, el abuso y también la corrupción. 

Incorporar contenidos sobre innovación social...

Incorporar contenidos sobre innovación social, tanto a nivel medio como a nivel universitario, y fomentar el I+D+I en los centros educativos.

Tal como se expuso en el IV Foro Internacional de Innovación Universitaria, celebrado en 2012 en Puerto Rico, «existe coincidencia en la percepción de que la innovación es un proceso absolutamente necesario en las universidades, incluso podríamos decir que es condición de su supervivencia». Esto es debido a que cada vez más el funcionamiento de la sociedad depende de la articulación entre las universidades y la economía. Sin embargo, siguiendo este camino se corre el riesgo de instrumentalizar la educación desplazando inevitablemente aquellos campos que no inciden de forma directa en el desarrollo económico. Introducir la innovación social en los planes de enseñanza significa también revalorizar el estudio de la realidad social y de sus múltiples facetas. Innovar no solo es introducir la novedad sino también recobrar el interés por espacios relegados como el fomento cultural, la educación cívica y la importancia del espíritu social.

Implementar sistemas de medición de la innovación social...

Implementar sistemas de medición de la innovación social como forma de cuantificar el impacto.

Desde hace mucho tiempo, el indicador preponderante para medir el desarrollo de los países y las organizaciones se ha basado en los resultados económicos. Sin embargo, «para lograr un mundo sostenible, debe darse prioridad a un enfoque más holístico que tenga en cuenta las consecuencias sociales, medioambientales y económicas», tal como explica el dictamen sobre la medición del impacto social del Comité Económico y Social Europeo (CEPES), aprobado en diciembre de 2013. La necesidad de medir responde a la necesidad de innovar. La propia dinámica de este tipo de acción y su articulación entre agentes sociales distintos, multiplica el interés por conocer qué resultados ofrece cada iniciativa. Además, la sociedad exige cada vez más saber cuáles son los efectos de las actividades sociales y como impactan en las personas. En el campo de la vida social, la medición ha sido siempre una preocupación. La plasticidad de las acciones humanas dificulta una valoración cuantificada, tanto en los estudios científicos como en las políticas aplicadas. En cuanto a la innovación social, se suma la insuficiente cantidad de estadísticas o estudios comparados existentes. Sin embargo, a medida que se han ido multiplicando las iniciativas innovadoras, también se han podido ir ajustando cada vez más las herramientas de evaluación. En este sentido, el modelo RESINDEX de medición de la innovación social, elaborado por el País Vasco, constituye un buen ejemplo de sistema con índices adaptados a la realidad regional. Como insiste el dictamen del CEPES, «con la evaluación del impacto social se pretende medir los efectos y el impacto sociales generados por actividades específicas de las empresas sociales y no la propia empresa, aunque las estructuras intrínsecas a las empresas de la economía social contribuyen a generar valor añadido. Se trata de un proceso permanente e integrado en la actividad de la empresa, así como una importante herramienta de planificación estratégica».

Emprendimiento social

Promover la creación de la figura de técnico o técnica en emprendimiento social....

Promover la creación de la figura de técnico o técnica en emprendimiento social.

El emprendimiento social puede ser una gran herramienta de promoción de la economía social en tanto se establezcan, también, unos parámetros de formación definidos. La creación de la figura de Técnico o Técnica en Emprendimiento Social puede contribuir en gran medida a lograr este objetivo. Actualmente, esta labor se encuentra depositada en profesionales provenientes de la Economía u otra ciencia social. Sin embargo, la creciente especificidad en las metodologías y en las dinámicas de aprendizaje hace necesaria esta propuesta. Entre sus competencias se encontraría el acompañamiento de las entidades en el proceso de emprendimiento social, el seguimiento técnico y económico de las iniciativas de emprendimiento y la formación a las entidades en la utilización de las herramientas específicas.

Precisar una definición de empresa social como forma jurídica...

Precisar una definición de empresa social como forma jurídica, distinguiéndola de otras iniciativas.

La empresa social es una de las formas materiales que puede tomar el emprendimiento social. La Comisión Europea la definió en 2013 como una empresa propia de la economía social «cuyo principal objetivo es conseguir el impacto social en lugar de beneficios; que opera a través de la producción de bienes y servicios de forma innovadora; que utiliza los beneficios para alcanzar esos objetivos sociales y que es gestionada a partir del emprendimiento social de forma transparente y en particular implicando a trabajadores y trabajadoras, a la clientela y a los sectores interesados en su actividad». Sin embargo, la definición de empresa social varía a lo largo de Europa dadas las numerosas diferencias regulatorias que existen entre los países. Este desajuste ha dado lugar a distintas propuestas por parte de la Comisión para unificar jurídicamente el concepto, contemplándose formas como fundación europea o sociedad cooperativa europea.  En el caso de España, la Ley de Economía Social, si bien recoge varias fórmulas, no incluye mención expresa a la empresa social ni al emprendimiento social. De ahí que en 2011 surgiera una iniciativa a favor de establecer la Sociedad Limitada de Interés General como nueva denominación. La creación de una figura jurídica que contemple la empresa social es indispensable, tal como se ha hecho en otros países.

Establecer un marco jurídico favorable al emprendimiento social...

Establecer un marco jurídico favorable al emprendimiento social eliminando barreras de gestión y promoviendo diversas fórmulas de apoyo económico.

Los emprendimientos sociales son ágiles y flexibles y requieren respuestas jurídicas y administrativas afines, sobre todo porque trabajan sobre el «ensayo y error» y esta dinámica puede verse bloqueada por una burocratización excesiva o unos procedimientos administrativos que la desconozcan. Al hacer una separación con el resto de iniciativas, se adaptan también los procesos administrativos y las formas de financiación.

Fomentar una banca ética...

Fomentar una banca ética en el marco de un modelo participativo de financiación.

Las nuevas formas de entender la actividad económica requieren de nuevas formas de entender la financiación. El éxito del crowdfunding, por ejemplo, es una muestra de cómo las personas, muchas veces, prefieren unir esfuerzos y tomar el control financiero que recurrir a los modelos tradicionales. Uno de los elementos vitales en este nuevo marco es la banca ética, que reúne a aquellas entidades bancarias que se dedican a una economía basada en la no especulación y situada fuera de los mercados secundarios. El objetivo de su actividad es el impacto social positivo.

Creación de una red de apadrinamiento para empresas sociales...

Creación de una red de apadrinamiento para empresas sociales de nueva aparición.

Las empresas ya constituidas y asentadas pueden servir de apoyo y guía para los emprendimientos sociales de reciente creación. Una forma puede ser establecer un espacio dentro de las organizaciones dedicado a la promoción de iniciativas nuevas, lo que constituiría, al mismo tiempo, la introducción de una innovación social. La multiplicación de esta dinámica en distintas entidades bien podría conformar una red de impulso y promoción. Este apadrinamiento también puede ser a título individual a través de la figura de la embajadora o el embajador, personas que provienen de una empresa y «tutelan» y eventualmente representan a empresas sociales recién surgidas.

Empleo juvenil

Potenciar el intraemprendimiento social...

Potenciar el intraemprendimiento social y estimular la incorporación de emprendedoras y emprendedores sociales a empresas ya creadas.

Integrar la actitud y mentalidad del emprendimiento social en las empresas es posible a través de una doble vía. La primera es potenciar el intraemprendimiento social. También llamada emprendimiento social corporativo, se trata de la actividad emprendedora llevada a cabo dentro de las organizaciones, lo que puede traducirse en el desarrollo de proyectos innovadores y nuevas ocupaciones para la empresa. El camino del intraemprendimiento suele ser complicado, puesto que debe luchar contra una cultura corporativa arraigada y puede que hasta obsoleta. Por ello, es en las propias empresas donde reside la responsabilidad de potenciar esta dinámica en sus procesos organizativos. Para ello, es preciso que las organizaciones establezcan estructuras formales para este desarrollo y modifiquen las relaciones internas hacia una mayor participación y promoción de la creatividad. La segunda vía es la incorporación en las empresas ya creadas de emprendedoras y emprendedores sociales, quienes aportarían una visión distinta y enriquecedora que ayudaría a que las organizaciones pudieran reorientarse hacia estas nuevas prácticas.

Desarrollo por parte de las administraciones de un itinerario para jóvenes en situación de desempleo...

Desarrollo por parte de las administraciones de un itinerario para jóvenes en situación de desempleo que incluya organizaciones y entidades específicas.

En muchas ocasiones la gente joven que busca empleo desconoce los recursos de los que dispone y los lugares a los que puede acudir para recibir información y orientación. Cada día son más las asociaciones y entidades que piensan programas y metodologías para paliar el gravísimo problema de desempleo juvenil que afronta España. Así, es indispensable la creación por parte de la Administración de un mapa de organizaciones y entidades que trabajen el desempleo juvenil en sus distintas formas (jóvenes en riesgo de exclusión, «ninis» o jóvenes con formación superior en dificultades de encontrar trabajo) y convertirlo en una herramienta de servicio público. Esta estrategia puede facilitar la incorporación de la gente joven a la vida laboral, fomentar sinergias y esfuerzos conjuntos entre distintos agentes sociales y apoyar el tejido de las entidades sociales.

Facilitar la creación de espacios públicos para el desarrollo de proyectos de emprendimiento social...

Facilitar la creación de espacios públicos para el desarrollo de proyectos de emprendimiento social y generar redes de intercambio y apoyo.

Los emprendimientos sociales deben encontrar en las administraciones la suficiente orientación y apoyo, pero también contar con espacios dedicados en los cuales las personas puedan desarrollar ideas innovadoras y hallarse en una suerte de «ecosistema seguro». La conexión de estos espacios entre sí podrían construir una red de intercambio en donde diferentes emprendimientos sociales puedan enriquecerse e incluso unirse. En este sentido, aunque en España ya se han introducido programas de fomento como la Estrategia Nacional de Emprendimiento y Empleo Joven 2013-2016, existen todavía importantes mejoras que completar, tal como ha recomendado el Consejo Europeo.

Promover una bolsa de trabajo social...

Promover una bolsa de trabajo social que conecte a empresas sociales y ONGS con jóvenes en situación de desempleo.

Muchas veces ni las empresas sociales ni las ONG cuentan con los recursos suficientes como para darse a conocer o exponer sus necesidades de manera eficaz. Existen multitud de interesantes proyectos desconocidos para mucha gente joven llena de ideas. Esta conexión debe potenciarse. Una forma es la creación de una bolsa de trabajo social que pueda vincular a empresas sociales, organizaciones y entidades sociales con jóvenes sin empleo. 

Entidades sociales

Promover programas de intervención integral a nivel local...

Promover programas de intervención integral a nivel local a través de la acción conjunta de la población, las asociaciones y la administración.

Una de las características de la innovación social es que, aunque tenga una proyección global, se implementa y se desarrolla en un ámbito local. La construcción de esta dinámica de «abajo a arriba» necesita la articulación de los diferentes sectores sociales: la Administración, como reguladora de las propuestas; las asociaciones y entidades sociales, como conocedoras de las realidades locales; y la propia población, que es destinataria y al tiempo calificadora de las distintas iniciativas. La planificación local es clave para identificar las necesidades y para asegurar su máximo impacto. Este tipo de planificación permite a los gobiernos locales identificar y priorizar las inversiones basándose en las demandas reales de la gente. Además, el trabajo a nivel local también promueve la cooperación y la cohesión social, reforzando los lazos comunitarios e influyendo en las personas para tomar parte activa en los problemas que afectan a su entorno directo.

Reconocimiento por parte de la administración de...

Reconocimiento por parte de la administración de la adquisición de experiencia en las estancias profesionales en ONGS.

Cada día son más las personas que deciden ofrecer sus conocimientos a diversas asociaciones y ONG. La toma de contacto directa con los problemas sociales, propia de este sector, ofrece una oportunidad única para enriquecer la experiencia profesional, al tiempo que conocer la realidad social. Por otro lado, la adquisición de competencias y habilidades en la acción voluntaria mejora la empleabilidad de la gente joven. Sin embargo, hasta ahora el reconocimiento de esta verdadera cualificación ha descansado en el criterio de las empresas contratantes, primando casi siempre la validez de la actividad remunerada.  Por tanto, así como todos los programas de voluntariado deben tener procesos de certificación formal de horas y actividades, también es fundamental que exista por parte de la Administración un reconocimiento reglado de esta experiencia adquirida.

Flexibilizar el marco normativo del asociacionismo...

Flexibilizar el marco normativo del asociacionismo potenciando la participación ciudadana.

Aparte de ser un derecho humano, el asociacionismo favorece la democracia. Las asociaciones funcionan muchas veces como nexos entre el Estado y la gente, ya que aportan perspectivas de la realidad cotidiana que a veces los gobiernos son incapaces de percibir. Potencian el diálogo social y la participación de las personas en los asuntos de la comunidad. También promueven la eficacia y la eficiencia en las acciones sociales, porque diversifican las estrategias y las herramientas con las que actuar. Por otro lado, las asociaciones son espacios de desarrollo y cooperación juvenil. Permiten superar la apatía y la desmovilización política. En este sentido, es necesario un nuevo enfoque en políticas de juventud que vaya encaminado a la participación de las personas jóvenes en la planificación y evaluación de los proyectos sociales que les afectan. Para que esta implicación tenga lugar, es necesario que existan condiciones para la participación.

Fomentar la comunicación entre los diferentes agentes sociales...

Fomentar la comunicación entre los diferentes agentes sociales, reforzando los lazos entre las entidades y la administración.

La sinergia describe el fenómeno por el cual varias partes trabajan en conjunto consiguiendo unos efectos mayores que si hubieran actuado de forma aislada. En la sociedad, esto se cumple cuando distintos agentes sociales se comunican y colaboran activamente en la resolución de los problemas. Sin embargo, muy pocas veces esto ha sido así. Por lo general, las decisiones que toman los gobiernos sobre temas o campos específicos surgen a partir de las sugerencias de un grupo reducido de profesionales y casi nunca de la discusión enriquecedora y plural de los distintos actores de la sociedad. La «cultura de la sinergia» no solo es eficaz: también es justa, porque promueve el diálogo, la participación y la solidaridad. En este sentido, el papel que se le otorga a las entidades sociales debe cambiar y los lazos con la Administración deben reforzarse.

Apoyar la difusión y la intervención de organizaciones experimentadas...

Apoyar la difusión y la intervención de organizaciones experimentadas en problemas sociales específicos.

La actividad de las entidades sociales tiene un largo recorrido. Multitud de asociaciones vienen trabajando desde hace tiempo en el abordaje de los problemas sociales. Sin embargo, su esfuerzo no siempre ha encontrado apoyo en las administraciones. Es ahora, cuando se dejan ver los efectos devastadores de la crisis económica en la sociedad, que la voz de diversas organizaciones sociales empieza a ser escuchada. Es crucial potenciar el papel de las entidades sociales en la resolución de los problemas, considerarlas como agentes sociales imprescindibles, revalorizar su labor y divulgarla. Las diversas instituciones del Estado no pueden detectar y abordar muchos de los problemas que surgen en la sociedad debido a su especificidad o porque tienen un marcado carácter local. Es aquí donde la labor de las entidades sociales debe recuperarse.